viernes, 3 de agosto de 2012

EL CUERPO EMOCIONAL- Por "Lic. Susana Sere"- de Fundacion Parejas y Familias


Mi recorrido para abordar este punto, parte del trabajo desarrollado en el grupo  de profundización en el tema de Trastornos de la Conducta Alimentaria .
La tarea de bibliografía, de testimonios, de videos, de atención clínica  me enfrentaba a los cuerpos que  aparecían afectados de distinta manera, para permitir ilusoriamente mantener una imagen valorada para el afuera, con una excesiva preocupación por la apariencia.
Era fundamental  para entender esta problemática, el abordaje terapéutico incluyendo a la familia y su dinámica, lo que me llevó a ampliar  mi mirada a otras afecciones que  con frecuencia se daban en los cuerpos de otros miembros de estas familias.

En el trabajo clínico cotidiano comencé a percibir que  en  las manifestaciones corporales de las personas que consultan, se daba un aumento de algunas dolencias, y  sobre todo las enfermedades denominadas auto-inmunes, en gente de entre 22 y 50 años.
 En conversaciones  con  profesionales  de otras especialidades como  pediatras y hebíatras, coincidían en que aparecen en la consulta, chicos con enfermedades graves, como tumores y otros cuadros, que una vez diagnosticados se  instalan en forma permanente, como diabetes, hipertensión , etc.
Un artículo  en el diario comentaba: Atacan a los jóvenes, males de los mayores, y lo adjudican al sedentarismo y al estrés.
El Dr. Enrique Gurfinkel de  la Fundación Favaloro, señala que el estrés asociado al ritmo de vida y a las exigencias del mercado  laboral, cuando se suman a crisis  sociales y económicas, como la del 2001 en nuestro país, facilitó la aparición de un número de infartos de miocardio notablemente mayor al esperable.

 Si bien hay que tener en cuenta que los métodos de diagnóstico han avanzado y quizás hoy vemos lo que antes no detectábamos, hay un costo,  si consideramos que el cuerpo  entendido en el modernismo como  el asiento de la enfermedad, comienza a desmenuzarse en cada uno de sus órganos, tejidos, etc, con el propósito de detectar donde se aloja el síntoma y poder así diagnosticar y pronosticar con mayor eficiencia.
Las terapias se vuelven manipuladoras y tan intrusivas como la irrupción de la enfermedad. Las ciencias médicas avanzaron con tanta especificidad, para poder profundizar el conocimiento,  que derivaron en  mirar al cuerpo como zonas aisladas.
Actualmente esta forma de pensar  y de abordar las enfermedades, resulta restrictiva para dar cuenta de los sufrimientos de ser humano.

En la actualidad se está cambiando el modo de pensar el cuerpo, saliendo de una posición dicotómica  y  encaminándose a una concepción más holística.

 La epistemóloga Denise Najmanovich plantea “El cuerpo físico no existe  independientemente del afectivo  o el erótico. La emoción no es un proceso meramente  fisiológico pertenece al dominio de lo vincular, el cuerpo no existe  independientemente de nuestras vivencias, creencias, experiencias. Somos seres autónomos ligados indisociablemente a la red activa y afectiva que engloba nuestro universo, con los que estamos profundamente entramados.  Los límites de nuestro cuerpo son los límites de nuestra potencia.”

Anatilde Idoyaga  Molina desde la antropología plantea : “El cuerpo es el lugar de manifestación de  las crisis afectivas, de los castigos de la deidad en quien se cree, de los cambios macroeconómicos, de las reyertas con la pareja, de las disputas familiares, del estrés laboral, del cansancio psicofísico, de la punición que sigue a la violación de un tabú, de la contaminación ambiental, de la experiencia de fuertes emociones. En síntesis es la expresión de toda clase de conflictos, emociones y significados culturalmente  construidos.“

Humberto Maturana  afirma que “biológicamente las emociones son disposiciones corporales que determinan o especifican dominios de reacciones, todas nuestras acciones tienen un fundamento emocional. Lo humano  se constituye en el entrelazamiento  de lo emocional con lo racional”.

Tomando en cuenta el  artículo sobre “Las emociones del Terapeuta”, el Dr. Biancardi dice
“El lenguaje traiciona siempre a las emociones cuando busca narrarlas, y aún esta traición es necesaria: porque las emociones que no pueden hacerse palabra a veces enferman”.
Muchas veces nos ha ocurrido que una emoción nos desborda y no encontramos  palabras para describirla, recurrimos a metáforas que forman parte  de nuestro lenguaje y que en todo caso pueden dar cuenta del sentido que esa emoción  cobra para nosotros.
Es bastante frecuente  el uso de  metáforas que  escuchamos y también decimos para  poder ejemplificar  el impacto que una situación produjo en nosotros,  creo que a todos nos resuenan  expresiones como: ”Fue como una patada al hígado”,
“No puedo digerir lo que me dijo”, “ Se me estrujó el estómago”,  “Es un dolor de cabeza” , “Me rompió el corazón”, y muchas más.
Respecto a  la expresión  sobre que se rompe el corazón, los cardiólogos han descripto el  “síndrome del corazón roto”, es decir que hay correlatos orgánicos que acompañan  esta sensación.
Como hipótesis  podríamos pensar  que la metáfora que se usa haciendo referencia a un órgano del nuestro cuerpo, podría dar cuenta de la vulnerabilidad del mismo, para desarrollar una sintomatología.

 Nuestra modelización,  posicionada en el Construccionismo Social, donde las relaciones constituyen el medio que nos permite ser y hacer con los otros,  adquirir y asignar sentidos, orienta  el abordaje terapéutico.
  En las situaciones donde los cuerpos  hablan sin palabras, observamos   la relación y en la relación al lenguaje,  de esta manera estos aportes  nos abren a nuevas  preguntas  que puedan facilitar la narración de emociones que no han podido tener una vía  de expresión para no afectar el cuerpo, limitando su potencia.-                                                                               
                                                     
                                                                      LIC. SUSANA SERE
                                                                          M:P:N: 3280
"Fundación Parejas y Familias"

No hay comentarios:

Publicar un comentario