viernes, 3 de agosto de 2012

“El Teatro Espontáneo y la Promoción de la Salud” Por Lic. Verónica Bracamonte

Muchas veces queremos hacer alguna actividad que nos guste, que nos dé placer y a la vez nos haga bien al cuerpo y a la mente; y nos preguntamos si esa actividad es o no terapéutica. Otra posibilidad sería pensar si eso que nos gusta hacer y nos da placer está potenciando nuestra salud, si la está promoviendo. En general cuando hablamos de salud pensamos en enfermedad o ausencia de enfermedad. La Organización Mundial de la Salud definió primero Salud como ausencia de enfermedad y luego le sumó “Equilibrio bio-psico-social”. Hoy día, es posible pensar la salud en un sentido positivo y como Promoción de la Salud que significa promover aquello vinculado al bienestar de la persona, con lo que le hace bien. Por ejemplo, cuando practicamos algún deporte que nos gusta ponemos en movimiento nuestro cuerpo involucrando un cambio en nuestro estado de ánimo que nos permite liberar tensiones y sentirnos reconfortados. Cuando eso sucede estamos promoviendo la salud. El Teatro Espontáneo (TE) tiene que ver con la afirmación de la salud. Esta práctica teatral pone al cuerpo en movimiento, libera la mente y despliega la creatividad que hay en cada uno de nosotros. Los ejercicios basados en la improvisación posibilitan aflojar las tensiones y la rigidez de la vida cotidiana. A la vez estimula el juego, el trabajo en equipo y la creación colectiva. Imaginemos por un momento, María está terminando su día, agobiada de quehaceres y rutinas, quiere salir a correr como todos los martes. Duda, quizá debería dejarlo para otro día –piensa- y ocuparse de sus obligaciones. Pero no, se prepara y sale a correr. Primero no se engancha, le pesa el cuerpo. Al rato, la música del auricular la hace sintonizar el paso, tal y como sucede con los primeros ejercicios en un taller de TE. Ahora sí está motivada y su cuerpo transpirado anuncia el cansancio. Esa fatiga la ayuda a soltar la rutina y conectar consigo misma. Sigue corriendo y sólo cuando termina, agotada pero ya no agobiada siente su cuerpo cansado pero con un alivio que le da gusto saborear. Cuántas veces nos vino bien realizar una actividad que nos permitiera cortar con la rutina para poder conectarnos con nosotros mismos. El teatro espontáneo es una práctica que armoniza la salud con el arte en una experiencia que nos da sentido, que permite el juego y el movimiento del cuerpo, que nos abre la puerta a un encuentro con nosotros mismos y también con los otros.

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