sábado, 29 de septiembre de 2012

"LOS CELOS HACEN SOMBRA"- Por: Noemi Huizzi y Ana Maria Visco


Generalmente soñamos en ser exclusivos, deseamos ser el centro de atención de la persona que amamos, pero esto es imposible de lograr.

Los celos empiezan con uno mismo.  Ese organismo viviente se da cuenta que tiene una madre que le da todo, que esa persona es toda para él, pero que no está sola, el no es exclusivo, tiene un marido, tiene hijos, tiene una vida propia  y entonces él se pregunta y ahora cómo hago para seguir siendo el único, y es a partir de ahí, que el resto de nuestra vida, siempre nos vamos a preguntar eso, pero como eso no es posible, hay gente que no lo puede tolerar.

Cuando las personas son celosas, sufren cuando aparece un tercero, se sientan inseguros, tienen terror a la pérdida de la persona amada, y es por eso, que no permiten que el otro dedique su tiempo relacionándose con  amigos, con sus padres, con su vocación o simplemente con pasear al perro o que dedique su tiempo en la computadora.

Todo esto al celoso lo angustia,  lo hace sufrir y lo hace pensar que no son tomados como totalidad, no quieren ser compartidos, quieren ser únicos en la vida de la otra persona,  tienen temor por la pérdida del compañero.

Entonces la otra persona tendría que abandonar totalmente la vida que tenía siendo soltero, por lo tanto se sentiría asfixiada.

Lo que tenemos que darnos cuenta es que "amar" significa entre otras cosas, creer, valorar, tener confianza y admirar al ser amado y no ser inseguros.

Cuando los celos son enfermizos, la persona más que brindar, exige todo para si y las señales de alerta hay que empezarla a detectarlas a tiempo cuando empiezan a controlar en forma excesiva al otro, como por ej. vestimenta, correo electrónicos, salidas, etc.

Los celos no corresponden a situaciones reales, son construcciones imaginarias sobre lo que el otro hace. Se busca siempre indicios de infidelidad, nunca le conforma ninguna respuesta, porque siempre va a creer sus propias sospechas.

Por eso es fundamental, que la persona celosa, "reconozca" que es celosa, fortalecer su autoestima, trabajar sobre sus inseguridades, a qué tiene miedo, qué cree no poder hacer si está sola/o.

El problema de los celos, como ya lo mencionáramos antes, tiene que ver con la inseguridad básica, la persona cuando era pequeña, tuvo una pérdida, que le genera un conflicto cuando aparece el amor.

El amor es el disparador de ese conflicto, porque vuelve a través de la memoria emocional a vivir una regresión y se encuentra a ese mismo punto y siente miedo, temor o pánico de que vuelva a repetirse esa vivencia tan traumática y no puede manejar esa problemática emocional y finalmente es víctima de ser una persona absorbente, posesiva, celosa.

Para resolverlo hay que profundizar el problema, donde ahí afloran los fantasmas del pasado, la cura es de adentro hacia afuera.

Hay que dejar de controlar para poder atraer, no se tiene  que asfixiar a la pareja. "Cuando dejamos de controlar al otro, ya no seremos controlados" y pensar que el amor verdadero, no va de la mano de los celos, éstos no representan el gran amor por el otro, sino la falta de amor por uno mismo.

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