sábado, 29 de septiembre de 2012

¿Qué estamos haciendo, nosotros los padres, con nuestros hijos? - Por: Consultora Psicológica Ana María Visco


"Los hijos nacieron, porque nosotros necesitábamos de ellos" por eso ser padres consiste en estar presentes, muy presentes, acompañándolos en su crecimiento, no dejándolos solos.
Es importante que la pareja  papá y mamá, tengan una escucha atenta entre ellos, que intercambien ideas, informaciones, para poder escuchar a sus hijos atentamente y poder los dos juntos emprender el mismo camino, dar los mismos mensajes, tener los mismos códigos, así se podrá llegar a una satisfactoria meta "amor-valores-respeto" 


Me pongo a pensar y me pregunto si no nos estaremos equivocando con  ellos. No hace mucho vivíamos con la represión a cuesta y  eso nos marcó en lo mas profundo de nuestro ser, y entonces los papás cambiamos, somos mas permisivos, somos amigos de nuestros hijos, nos queremos igualar a ellos, el resultado, incomprensión, resentimiento, distanciamiento recíproco.

Pero hay algo que me dice, que nosotros, tenemos miedo, miedo a educar, a invadir el libre crecimiento de nuestros hijos, a tomar decisiones sobre los valores, pensamos que sobre estas cosas hay que ser mas light, porque sino, podemos llegar a cometer  los errores del pasado.

No queremos ser represores, como esos padres que imponían sobre sus hijos autoridad solamente con su presencia. Ahora lo que hacemos es corrernos a un costado y los dejamos solos, dándoles libertad, pero ojo, no es que están creciendo en libertad, sino que ellos están creciendo el "el vacío".

Nosotros no podemos dar vuelta la cabeza y mirar hacia otro lado, creer que de esa manera somos padres piolas y modernos, eso es una equivocación. Desde que nacen los estamos estimulando todo el tiempo, con canciones, con la tele, seguimos con los juegos didácticos, con muñecas que ríen, lloran, hacen pis, los libros de cuentos que producen sonidos, , luego viene el teatro, "El Sapo Pepe", la computadora de las princesas, la playstation, el novio de la Barbie y puedo seguir con más y más, ¡cuántas cosas!, qué bonito, verdad, pero ahora me pregunto, estará también en ese conjunto de cosas materiales,  ese beso de las buenas noches,  ese paseo por la plaza para jugar a la pelota o cazar mariposas con papá y mamá, que recuerdos aquellos, se acuerdan, o ese libro de cuentos leído por mamá antes de irse a dormir, o esas charlas en donde se habla de lo que está bien y de lo que está mal del comportamiento del ser humano, el amor, los valores, el respeto.

Con qué llenamos el corazón de nuestros hijos, con afecto, con valores o con "vacíos", dejándolos solos para que puedan desarrollarse libremente, ¿eso hacemos?.

Pienso en las escuelas, en la gente mayor, ya no son respetadas. El respeto hacia los maestros, docentes, abuelos, personas, familias, han desaparecido. Hoy hay progresos, me consta, pero hay algo que no esta bien. Miremos a nuestro alrededor ¿qué vemos? progresos maravillosos tecnológicos, científicos, consumismo, siliconas, que grandes cambios, "Cada vez hablamos mejor del hombre, pero nos cuesta un triunfo, hablar con el hombre", estamos cada vez mas solos y mas egoístas.

¿Y las familias? papá, mamá, hermanos, abuelos, tíos, primos... me acuerdo de esas navidades en el patio de la casa de mi abuela, éramos un montón, las reuniones de los días domingos, los almuerzos, las cenas. Mis abuelos, que papel importante que tenían en mi vida. Y ahora dónde están esos abuelos, aquellos viejos que amábamos y respetábamos. Ahora creemos que somos mas piolas, pasamos a ser familias nucleares, solamente tu y yo "SOLOS". Nos hemos liberado de parientes, de represiones y la pareja por fin está sola, pero me pregunto, esta pareja será feliz. Sí, están solos, pero se tienen entre sí, tienen en común la costumbre y el "vacío", y así es como arrastramos a nuestros hijos a vivir este modelo de vida.

Luego estamos continuamente contradiciendo nuestro mensaje hacia nuestros hijos, todo el tiempo les inculcamos que lo mas importante que tiene que prevalecer en nuestras vidas, es el amor, la comprensión, el entendimiento, los valores, la familia, pero lo que mas queremos los adultos, lo que mas estamos mostrándoles a nuestros hijos, a los jóvenes de hoy, es que,  al hombre, lo  que le interesa "es el ÉXITO". Pero sabemos que el éxito no es el alma de los valores morales, ni el respeto, sino que es solamente una cantidad, es parte del mercado de valores que es valioso e interesante para esta sociedad.

Estoy convencida, que necesitamos volver urgentemente a nuestras esencias, a los valores, al respeto, al amor, a la familia como tal. Son estas cosas, las que tenemos que inculcarles  a nuestros hijos, a nuestros jóvenes, necesitamos los adultos cambiar muchas cosas, para darles a ellos, un mundo mejor. Ellos y nosotros nos tenemos que dar cuenta que necesitamos todos de éstas herramientas, para que no exista mas la violencia, la droga, el egoísmo, la maldad, esas cosas tóxicas que nos perjudican y hacen tan mal.



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